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viernes, 14 de enero de 2011



Cuando abrí los ojos, no lo podía creer... seguía ahí, esa migraña venida a menos, que trataba de ser jaqueca pero se quedaba en la parte de descomponerme. Me saque la almohada de la cara y la luz del monitor evidenciaba un silencio digno de respeto en medio de un ataque de migraña.
Aún estaba descompuesto y ahora, veía borroso. Estaba bien, pero intranquilo... la dulce vos que hacia no mucho me había tranquilizado, ahora resonaba en mi cabeza como un eco del futuro. Como si mi conciencia luchara por no ser tan estúpida, y a la vez quisiera ser tan bruta como para no pensar más allá de la realidad.
Ya en la ducha, el agua caía como si fuera una triste y copiosa lluvia, de esas nubes que se te ponen en la cabeza, y solo le llueven a uno. No hubo forma de separar los celos de la razón, y ésta... siempre implacable me ponía en evidencia. Cuestionaba mi subjetividad al punto de no saber realmente donde estaba parado. ¿Mi punto de vista, estaba cegado por los celos? O era el miedo a perderla, o realmente se trataba de una realidad.
Me sorprendió que después de decir lo que dije, ella siguiera firme en su postura de conocerlo, generalmente, un mal comentario mío tenia algún efecto. Este caso era distinto, y eso me asusto; Tan evidente era para ella que mi punto de vista estaba cegado? o a tal punto se desacredito mi conocimiento empírico sobre él? Que, el interés de conocerlo superara ampliamente mi opinión. Eso, señores y señoras, eso realmente me asusto.
Ahora abro los ojos, y la almohada sigue ahí, el monitor esta prendido también... pero yo nunca me bañe.
Equivocarse, y a pesar de ello, deber otorgar confianza a mi ser interior, esto es el hombre. Ingrid Bergman

martes, 23 de febrero de 2010

Estudiandoteme

Confesar un crimen por pasional, nos da el privilegio de ser condenados como dementes… ¿no es demencia al fin y al cabo matar por esta causa?
Quien atrévase a matar por pasión, no merece la dicha del perdón; algo que transforma la pasión en un crimen, está muy por debajo de lo moralmente criminal.
Esto es lo primero que un pelotudo pseudo existencialista piensa un martes a las 2:30 am, mientras escribe esto. No conforme con estudiar y aprender conceptos nuevos -no reflexionadas con anterioridad-. El ser, necesita enmarañar su no complicada vida con un cuestionamiento y cansado de la tranquilidad, busca el caos…

domingo, 21 de febrero de 2010

Solo tengo para decir

Antes del amanecer, es la hora más oscura; la hora en que menos vemos, la hora en la que la más tétrica penumbra nos rodea y asusta, la hora en que solo nos queda el consuelo de saber, que muy pronto amanecerá. No sabemos si para bien o para mal, pero sabemos que el día va a venir para iluminar ese oscuro pasadizo que nos tenia ocultos de la brillante hermosura que nos rodea.
En mi dolor solo puedo esperar, que esta no visión sea a causa del alba, y no del ocaso, porque si así fuera... solo restaría esperar la oscura y larga noche.