viernes, 14 de enero de 2011



Cuando abrí los ojos, no lo podía creer... seguía ahí, esa migraña venida a menos, que trataba de ser jaqueca pero se quedaba en la parte de descomponerme. Me saque la almohada de la cara y la luz del monitor evidenciaba un silencio digno de respeto en medio de un ataque de migraña.
Aún estaba descompuesto y ahora, veía borroso. Estaba bien, pero intranquilo... la dulce vos que hacia no mucho me había tranquilizado, ahora resonaba en mi cabeza como un eco del futuro. Como si mi conciencia luchara por no ser tan estúpida, y a la vez quisiera ser tan bruta como para no pensar más allá de la realidad.
Ya en la ducha, el agua caía como si fuera una triste y copiosa lluvia, de esas nubes que se te ponen en la cabeza, y solo le llueven a uno. No hubo forma de separar los celos de la razón, y ésta... siempre implacable me ponía en evidencia. Cuestionaba mi subjetividad al punto de no saber realmente donde estaba parado. ¿Mi punto de vista, estaba cegado por los celos? O era el miedo a perderla, o realmente se trataba de una realidad.
Me sorprendió que después de decir lo que dije, ella siguiera firme en su postura de conocerlo, generalmente, un mal comentario mío tenia algún efecto. Este caso era distinto, y eso me asusto; Tan evidente era para ella que mi punto de vista estaba cegado? o a tal punto se desacredito mi conocimiento empírico sobre él? Que, el interés de conocerlo superara ampliamente mi opinión. Eso, señores y señoras, eso realmente me asusto.
Ahora abro los ojos, y la almohada sigue ahí, el monitor esta prendido también... pero yo nunca me bañe.
Equivocarse, y a pesar de ello, deber otorgar confianza a mi ser interior, esto es el hombre. Ingrid Bergman

domingo, 12 de diciembre de 2010

Cita

"Tal a Ulises le ladró el corazón indignado de tales vilezas, pero él le increpó golpeándose el pecho y le dijo: "Calla ya, corazón, que otras cosas más duras sufriste..."
La Odisea, Canto XX, 15-18.

Argentinos, una sociedad de mierda

Sabado por la mañana, salis de trabajar y hace un frio que te hela los huesos. Que haces? Obvio, te tomas un remis hasta tu casa (pensamiento burgues normal). Eso hice, me tome un remis hasta mi casa.
Me despierto, 1:30 pm, busco mi telefono (un nokia 2108 que no vale mas que 100 pesos) y no esta, lo busco por la casa, no esta. Obvio, como todo buen boludo, lo perdi.
Llamo al telefono, aver si esta perdido en la casa, que sucede? esta apagado.
ahi es donde me indigne.
Tan mierda es la sociedad argentina? que una persona se sube a un remis, se encuentra un telefono que no vale nada, y lo apaga? LO APAGA!? tan ratas son? tan poca consiencia se tiene? Loco, no pido que me devuelvan un telefono de 500 pesos, si deberian, deberiamos, pero bueno, es hasta un poco mas entendible. Pero 100 PESOS! me indigna, que un bugues pelotudo, que se sube a un remis (que no es un pobre, ni un indigente) es un burgues, se caga en un telefono de 100 pesos. Dos dedos de frente, eso pido, solo dos dedos.

viernes, 27 de agosto de 2010

juventud? mierda divina ...

Usando el titulo de la obra presentada por Tito Vicentin, hijo, Salvito y Pablin, voy a hacer referencia a algunos de los temas que se tocan en esa obra…
Podria decir, que hasta no hace mas de dos o tres días, mi vida estaba un tanto monótona, aburrida, desazonada… hablando con Jordy, me di cuenta de algo que estuvo ahí siempre, osea, que tipo pelotudo soy, lo vivo diciendo pero no me daba cuenta de cómo vivirlo…
Voy concretamente, al hecho de que soy joven, y en este es el momento de hacer todas esas locuras que te plazcan, en el buen sentido si se quiere… todos sabemos que esta todo permitido, excepto escapar de las consecuencias. Teniendo como premisa eso, digo que es hora de activar, moverme y hacer, ya voy a ser viejo casado y aburrido el suficiente tiempo… espero ( antes de matarme a 200 contra una pared ) :p

oohh lectura!



Después de leer “Diario de un seductor” de Sören Kriedgrard (o algo así se escribe) un teólogo loco que escribió un par de novelas, la cosa es que esta es una de las mas febriles y alocadas.
Ahora no importa! La cosa es que me doy cuenta, no por leerlo, sino por intuición. De cuan bellas y extremadamente exóticas, son las bellezas que imbuyen a una mujer y la caracterizan: Desde una sonrisa, hasta el acto más simple que es caminar.
Dándome cuenta de esto, me digo ami mismo, que robarle una sonrisa a una mujer es algo así como un crimen, si se la tenemos que robar para disfrutarla, como que pierde un poco de esa gracia estética que la rodea desde un principio, no les parece ¿
Que nostalgia me da que una flor se marchite, se la puede cortar antes de que se desflore… seria eso un desperdicio? Obvio que depende de la situación, pero en el mejor de los casos, una mujer que pasa por la calle, y tiene algo que resalta, es una flor que cortamos para que se marchite instantáneamente al cruzar la esquina y olvidarla… pero no nos quita el momento en que la tuvimos en flor, en la mano, en la mirada!

jueves, 1 de julio de 2010

Todos para uno, y el contra todos

A lo largo del tiempo, “el” fue nombrado de distintas formas, por diferentes culturas y en diferentes tiempos. Pero eso no es lo que me trajo acá, no su nombre, sino, su presencia.
“El” Me amenazo, con algo imposible de no temer, era inaudito no pensar en esa tormentosa idea, y no querer… nada funcionaria, ni el suicidio ni el exilio, “el” me encontraría de cualquier forma, asique, huir no era una opción.
Ese día, por la mañana, la neblina me dificultaba la vista, incluso antes de levantarme, presentí que el día estaba feo; en el sentido de nublado, aunque estos días me gustan, este precisamente tenía un aire que te helaba los huesos, y no de manera literal, era algo mas, algo que no se podía ni ver ni oler.
Las hojas secas y húmedas, teñían todas las aceras, desde la puerta de mi casa, hasta la parada del colectivo, conté exactamente, 23 árboles, de los cuales solamente uno, estaba verde, el resto desteñían ese rudo color marrón te (que me recordaban el pobre desayuno que había tenido por falta de tiempo).
Ya una vez en la parada, me encontré rodeado de gente que no conocía, pasaban a mi lado como sombras, conversaban de sus vidas, leían sus libros y escuchaban música con sus auriculares, pero yo era ajeno, ajeno a sus vidas, incluso a su presencia.
Como en un sueño dentro de la neblina, parpadeé. La gente había desaparecido de mi vista, me encontraba solo en la fría mañana… Fue entonces, cuando “el” apareció de entre la bruma, se me acerco, y me murmuro al odio: “mucho dudo, incluso que en el infierno lugar alguno halla para vos”. Yo sé lo que eres y qué en que piensas, y también se que alguien como vos, no necesita lo que llaman “el tormento eterno”, vos estas para otra cosa. Y extendiendo su mano, me dio una tarjeta que decía “V.B.P Miembro de consejo”. Recién ahí lo entendí, nuestro delirio se había convertido en realidad y nuestro consejo oficial estaba armado.
En honor a los miembros ya oficializados, mis amigos!
PD: cabe aclarar que V.B.P es la abreviatura para Very Bastard People.